
Give the Gift of Choice!
Too many options? Treat your friends and family to their favourite stores with a Bayshore Shopping Centre gift card, redeemable at participating retailers throughout the centre. Click below to purchase yours today!Purchase HereHome
Autobiografía
Coles
Loading Inventory...
Autobiografía in Ottawa, ON
By None
Current price: $1.99


By None
Autobiografía in Ottawa, ON
Current price: $1.99
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Coles
La Autobiografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda, es en realidad la primera serie de cartas íntimas dirigidas a Ignacio de Cepeda, abogado y escritor. Las cartas aquí reunidas empiezan el 23 de julio de 1839 y la última que se conserva es del 26 de marzo de 1854. En su Autobiografía, Gómez de Avellaneda relata su vida hasta el momento de la redacción, cuando contaba con veinticinco años de edad. La autora expresa su sentimiento amoroso hacia el mencionado Cepeda y, al mismo tiempo, manifiesta su naturaleza como escritora romántica. Son cartas íntimas dirigidas a un solo destinatario, exigencia que queda patente desde el principio. Avellaneda le implora a su receptor que respete las dos condiciones que manifiesta en su relación epistolar. Primera: «que el fuego devore este papel inmediatamente que sea leído». Segunda: «que nadie más que usted en el mundo tenga noticia de que ha existido». Sin embargo, una vez fallecido el destinatario, el catedrático onubense Lorenzo Cruz de Fuentes editó en 1907, por mediación de la viuda de Cepeda, María de Córdova y Govantes, la colección de cartas de la escritora destinadas a la privacidad. Con ello se hace público lo privado.
La Autobiografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda, es en realidad la primera serie de cartas íntimas dirigidas a Ignacio de Cepeda, abogado y escritor. Las cartas aquí reunidas empiezan el 23 de julio de 1839 y la última que se conserva es del 26 de marzo de 1854. En su Autobiografía, Gómez de Avellaneda relata su vida hasta el momento de la redacción, cuando contaba con veinticinco años de edad. La autora expresa su sentimiento amoroso hacia el mencionado Cepeda y, al mismo tiempo, manifiesta su naturaleza como escritora romántica. Son cartas íntimas dirigidas a un solo destinatario, exigencia que queda patente desde el principio. Avellaneda le implora a su receptor que respete las dos condiciones que manifiesta en su relación epistolar. Primera: «que el fuego devore este papel inmediatamente que sea leído». Segunda: «que nadie más que usted en el mundo tenga noticia de que ha existido». Sin embargo, una vez fallecido el destinatario, el catedrático onubense Lorenzo Cruz de Fuentes editó en 1907, por mediación de la viuda de Cepeda, María de Córdova y Govantes, la colección de cartas de la escritora destinadas a la privacidad. Con ello se hace público lo privado.

















