
Give the Gift of Choice!
Too many options? Treat your friends and family to their favourite stores with a Bayshore Shopping Centre gift card, redeemable at participating retailers throughout the centre. Click below to purchase yours today!Purchase HereHome
El exilio republicano español en Cuba
Coles
Loading Inventory...
El exilio republicano español en Cuba in Ottawa, ON
By None
Current price: $17.99


By None
El exilio republicano español en Cuba in Ottawa, ON
Current price: $17.99
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Coles
En España, a la conclusión de la Guerra Civil española (GCE) centenares de miles de españoles, hombres, mujeres, ancianos y niños, fueron víctimas de la intolerancia, sufrieron la triste tragedia del exilio. Un exilio que duraría años, largos años en tierras de Europa, África o América, pero con una constante presencia de España en su vida errante. Los exiliados sentían su país con una profundidad desconocida entre los que se quedaron. Los unos, los vencedores, tomaron a España por su exclusivo patrimonio y acusaban de anti-España a los demás, incluyendo a los exiliados; y los otros, los que luchaban por la democracia y la libertad, consideraban el concepto de patria contaminado por la retórica del régimen autoritario. En el exilio, entre la indigencia y el desarraigo, los desterrados creían en una España reconciliada, soñaban con un país en el que todos pudieran convivir en paz, la España que instaura en 1978 la Constitución democrática.
En España, a la conclusión de la Guerra Civil española (GCE) centenares de miles de españoles, hombres, mujeres, ancianos y niños, fueron víctimas de la intolerancia, sufrieron la triste tragedia del exilio. Un exilio que duraría años, largos años en tierras de Europa, África o América, pero con una constante presencia de España en su vida errante. Los exiliados sentían su país con una profundidad desconocida entre los que se quedaron. Los unos, los vencedores, tomaron a España por su exclusivo patrimonio y acusaban de anti-España a los demás, incluyendo a los exiliados; y los otros, los que luchaban por la democracia y la libertad, consideraban el concepto de patria contaminado por la retórica del régimen autoritario. En el exilio, entre la indigencia y el desarraigo, los desterrados creían en una España reconciliada, soñaban con un país en el que todos pudieran convivir en paz, la España que instaura en 1978 la Constitución democrática.

















