
Give the Gift of Choice!
Too many options? Treat your friends and family to their favourite stores with a Bayshore Shopping Centre gift card, redeemable at participating retailers throughout the centre. Click below to purchase yours today!Purchase HereHome
El idiota gastronómico: Y el arte comersar
Coles
Loading Inventory...
El idiota gastronómico: Y el arte comersar in Ottawa, ON
Current price: $11.99


El idiota gastronómico: Y el arte comersar in Ottawa, ON
Current price: $11.99
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Coles
A nadie gusta que le llamen idiota . Sin embargo, lo que el sociólogo Iñaki Martínez de Albeniz defiende aquí es que, una vez cocinado convenientemente el término, solo desde ese tipo de subjetividad y desde su capacidad de abismarse ante lo que ve, tiene la gastronomía la posibilidad de estar a la altura del complejo mundo que habita y de los retos que debe enfrentar en el futuro.
Este es un breve ensayo de gastronomía expandida. Una gastronomía que, para poder calibrar su verdadero impacto, tiene que salir del plato y de los prodigios culinarios que ha obrado durante estas últimas décadas, y trascender la abrumadora visibilidad —no solo mediática— que ha adquirido. Como fenómeno, debe observarse a sí mismo como lo haría un idiota, prestando atención a sus dimensiones menos obvias, esas que se esconden en los umbrales, en las zonas de penumbra.
A nadie gusta que le llamen idiota . Sin embargo, lo que el sociólogo Iñaki Martínez de Albeniz defiende aquí es que, una vez cocinado convenientemente el término, solo desde ese tipo de subjetividad y desde su capacidad de abismarse ante lo que ve, tiene la gastronomía la posibilidad de estar a la altura del complejo mundo que habita y de los retos que debe enfrentar en el futuro.
Este es un breve ensayo de gastronomía expandida. Una gastronomía que, para poder calibrar su verdadero impacto, tiene que salir del plato y de los prodigios culinarios que ha obrado durante estas últimas décadas, y trascender la abrumadora visibilidad —no solo mediática— que ha adquirido. Como fenómeno, debe observarse a sí mismo como lo haría un idiota, prestando atención a sus dimensiones menos obvias, esas que se esconden en los umbrales, en las zonas de penumbra.

















