
Give the Gift of Choice!
Too many options? Treat your friends and family to their favourite stores with a Bayshore Shopping Centre gift card, redeemable at participating retailers throughout the centre. Click below to purchase yours today!Purchase HereHome
La promesa de la Monja: emocionante historia sobre los deseos y aventuras de una monja fuera de lo normal
Coles
Loading Inventory...
La promesa de la Monja: emocionante historia sobre los deseos y aventuras de una monja fuera de lo normal in Ottawa, ON
Current price: $2.99


La promesa de la Monja: emocionante historia sobre los deseos y aventuras de una monja fuera de lo normal in Ottawa, ON
Current price: $2.99
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Coles
-Liam, ¿qué haces aquí?- La exclamación de Elena hizo que Carlota se diera la vuelta para mirar a la figura familiar. -He tenido un largo viaje. Quería refrescarme en el estanque- respondió Liam a su hermana mientras miraba a su compañera. Sólo una vez había visto a Carlota sin su hábito de monja, recordaba la forma en que la parte superior de sus redondeados pechos había quedado al descubierto por un corpiño escotado. Pero su cabello dorado siempre había estado cubierto. Ahora le colgaba sobre los hombros y casi ocultaba la forma de sus pechos bajo la camisa aún mojada por el reciente baño. -No te esperábamos hasta mañana - dijo Elena mientras se apresuraba a colocarse frente a él e impedirle ver a su amiga. Bajó la voz para susurrar -¡Deja de mirar a la pobre mujer!- -¿Pobre mujer? Es monja y debería saber que no debe juguetear en su turno- Sonrió a su hermana, que estaba haciendo poco para reparar su propio estado de desnudez-Al menos ella parece ser más modesta que tú- Como no se molestó en susurrar su respuesta, Carlota oyó cada palabra. Se puso la bata marrón por encima y se cubrió el pelo con un pañuelo. Liam tenía talento para irritarla y hoy lo hacía aún mejor que de costumbre.... Adquiere el libro para saber mas...
-Liam, ¿qué haces aquí?- La exclamación de Elena hizo que Carlota se diera la vuelta para mirar a la figura familiar. -He tenido un largo viaje. Quería refrescarme en el estanque- respondió Liam a su hermana mientras miraba a su compañera. Sólo una vez había visto a Carlota sin su hábito de monja, recordaba la forma en que la parte superior de sus redondeados pechos había quedado al descubierto por un corpiño escotado. Pero su cabello dorado siempre había estado cubierto. Ahora le colgaba sobre los hombros y casi ocultaba la forma de sus pechos bajo la camisa aún mojada por el reciente baño. -No te esperábamos hasta mañana - dijo Elena mientras se apresuraba a colocarse frente a él e impedirle ver a su amiga. Bajó la voz para susurrar -¡Deja de mirar a la pobre mujer!- -¿Pobre mujer? Es monja y debería saber que no debe juguetear en su turno- Sonrió a su hermana, que estaba haciendo poco para reparar su propio estado de desnudez-Al menos ella parece ser más modesta que tú- Como no se molestó en susurrar su respuesta, Carlota oyó cada palabra. Se puso la bata marrón por encima y se cubrió el pelo con un pañuelo. Liam tenía talento para irritarla y hoy lo hacía aún mejor que de costumbre.... Adquiere el libro para saber mas...

















