
Give the Gift of Choice!
Too many options? Treat your friends and family to their favourite stores with a Bayshore Shopping Centre gift card, redeemable at participating retailers throughout the centre. Click below to purchase yours today!Purchase HereHome
Los Que No Salieron
Coles
Loading Inventory...
Los Que No Salieron in Ottawa, ON
By None
Current price: $17.99


By None
Los Que No Salieron in Ottawa, ON
Current price: $17.99
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Coles
Tras el cierre formal de un programa correccional y la aparente normalización de una institución penitenciaria, una observadora comienza a registrar aquello que no figura en los informes oficiales. No se trata de abusos evidentes ni de eventos extraordinarios, sino de efectos persistentes que el sistema no logra integrar ni nombrar. Pasillos evitados, horarios sensibles, ajustes corporales mínimos, archivos que no desaparecen del todo y un aire que parece cargar memorias no elaboradas. A medida que el relato avanza, queda claro que el verdadero encierro no termina con la salida física ni con el cumplimiento de una sentencia. La condena se desplaza, se transforma y se instala en la vida posterior como exclusión legal, social y psicológica. Entre la observación institucional y la experiencia humana, el libro construye un registro de cómo el sistema penitenciario no está diseñado para cerrar ciclos, sino para producir continuidad. No es una denuncia explícita ni un alegato moral. Es la exposición de una arquitectura que castiga incluso cuando afirma haber terminado de castigar.
Tras el cierre formal de un programa correccional y la aparente normalización de una institución penitenciaria, una observadora comienza a registrar aquello que no figura en los informes oficiales. No se trata de abusos evidentes ni de eventos extraordinarios, sino de efectos persistentes que el sistema no logra integrar ni nombrar. Pasillos evitados, horarios sensibles, ajustes corporales mínimos, archivos que no desaparecen del todo y un aire que parece cargar memorias no elaboradas. A medida que el relato avanza, queda claro que el verdadero encierro no termina con la salida física ni con el cumplimiento de una sentencia. La condena se desplaza, se transforma y se instala en la vida posterior como exclusión legal, social y psicológica. Entre la observación institucional y la experiencia humana, el libro construye un registro de cómo el sistema penitenciario no está diseñado para cerrar ciclos, sino para producir continuidad. No es una denuncia explícita ni un alegato moral. Es la exposición de una arquitectura que castiga incluso cuando afirma haber terminado de castigar.

















