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Surcos de tu piel
Coles
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Surcos de tu piel in Ottawa, ON
By None
Current price: $5.99


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Surcos de tu piel nos invita a observar una visión desde la experiencia existencial cuando se contempla un periplo desde la niñez en un mundo andino, aún inocente y primigenio, hasta cuando ya se tiene la virtud de mirar la vida desde la paz y la tranquilidad.
Desde el epígrafe del primer poema el autor señala su punto de vista. Recuerda la "lozana piel" que lo impactó como "abeja al panal", los días "fulgurosos de pasión", su lengua saboreando los entresijos de la piel amada, hasta por las trasijadas, "sin manchas de vejez". Es el culmen de lo erótico. Ya lo decía Bataille en Erotismo, "es la simplicidad del ser". Porque cuando estamos desnudos amándonos, ¿qué podemos ocultar? Sólo lo que esconde la psique, las estructuras psíquicas del alma, según Freud. Ah, el psicoanálisis. Oh la juventud. Oh la vejez.
Los epígrafes son muy dicientes, también el segundo del poema Lucero del Ocaso. Reiteran el punto de vista del autor. En el siguiente poema está Vélez en Mientras llueve. ¿Serían los Ejidos, San Pablo, San Vicente, veredas conserveras, o el "Anfiteatro" como llamaba Gilberto Tello al restaurante?
Surcos de tu piel nos invita a observar una visión desde la experiencia existencial cuando se contempla un periplo desde la niñez en un mundo andino, aún inocente y primigenio, hasta cuando ya se tiene la virtud de mirar la vida desde la paz y la tranquilidad.
Desde el epígrafe del primer poema el autor señala su punto de vista. Recuerda la "lozana piel" que lo impactó como "abeja al panal", los días "fulgurosos de pasión", su lengua saboreando los entresijos de la piel amada, hasta por las trasijadas, "sin manchas de vejez". Es el culmen de lo erótico. Ya lo decía Bataille en Erotismo, "es la simplicidad del ser". Porque cuando estamos desnudos amándonos, ¿qué podemos ocultar? Sólo lo que esconde la psique, las estructuras psíquicas del alma, según Freud. Ah, el psicoanálisis. Oh la juventud. Oh la vejez.
Los epígrafes son muy dicientes, también el segundo del poema Lucero del Ocaso. Reiteran el punto de vista del autor. En el siguiente poema está Vélez en Mientras llueve. ¿Serían los Ejidos, San Pablo, San Vicente, veredas conserveras, o el "Anfiteatro" como llamaba Gilberto Tello al restaurante?

















